Los hikikomori (ひきこもり o 引き篭り, hikikomori?) Son gente reclusiva que elige alejarse de la vida social, a menudo buscando grados de aislamiento y confinamiento extremos debido a variados factores personales y sociales en sus vidas. El término hikikomori se refiere tanto como al fenómeno sociológico en general como a los individuos pertenecientes a este grupo.
Síntomas del aislamiento.
Mientras que algunas personas sienten presión por parte del mundo exterior, y padecen agorafobia, un hikikomori reacciona con un completo aislamiento social para evitar toda la presión exterior durante largos periodos de tiempo, incluso años. Usualmente tienen pocos o ningún amigo. Mientras la mayoría prefiere actividades dentro de las cuatro paredes, otros suelen salir, especialmente de noche, cuando la ciudad está vacía y no pueden ser reconocidos por gente con la que alguna vez tuvieron contacto. El aislamiento de la sociedad usualmente comienza de modo gradual. La gente afectada por esto puede parecer infeliz, perder a sus amigos, volverse tímida e insegura, y hablar menos. En su mayoría duermen a lo largo del día, y ven la televisión, navegan en la web o juegan e incluso crean videojuegos durante la noche. Muchos suelen ser NEETs (gente que no trabaja, no estudia ni se capacita), aunque también se han visto casos de media jornada en que la persona hace su vida normal (y de hecho logra comportarse como una persona sociable ante los demás) mientras tenga que asistir a su actividad laboral y/o educativa para cumplir con algún rol, por ejemplo el ganar dinero para su subsistencia o responder ante los estudios, pero una vez en casa vuelve a su estado reclusivo. Sin embargo, son facilmente reconocibles por algunas características obvias: La presentación personal: suelen presentarse con un aspecto más bien sucio y desarreglado, digamos, ropa arrugada que pueden llevar puesta durante varios días; Algunos tampoco son muy amigos de la higiene personal, llegando en casos extremos a asearse sólo una vez por semana, lo cual hace de su dentadura, pelo y olor corporal algo nada agradable de presenciar por la gente con la que tienen que convivir a diario. Otra característica suele ser la forma de hablar, pues si bien la mayoría de los hikikomoris son gente con buena educación ya que tienen mucho tiempo para aprender cosas nuevas aunque sea en solitario, al momento de sociabilizar suelen suceder errores en la comunicación. Son el tipo de persona al que suelen dejar hablando solos o que no saben qué decir o qué responder ante ciertas situaciones. Suelen hacer preguntas tontas aunque no quieran hacerlo, decir cosas fuera de contexto o reírse inapropiadamente debido a los nervios y la presión que supone la exposición social.
Los hikikomoris son frecuentemente objeto de burla en el colegio, universidad, trabajo o cualquiera sea su entorno social lo cual puede ser el detonante para su aislamiento. Las causas para llegar a este punto son variadas y muchas veces compuestas, pero las más comunes son: timidez extrema o ansiedad social (se siente una incomprensión y no aceptación por parte de la sociedad), fracaso escolar, laboral, social o familiar, esto conlleva a la no inserción social y a la depresión. Otros sufren conductas autísticas (algunos hikikomoris son realmente personas con casos leves del Síndrome de Asperger). También nos queda una minoría que se recluye por gusto, en estos casos es simplemente una forma de vida y no hay ninguna patología ni problema social vinculado a esto.
Algunos hikikomoris mantienen contacto con el mundo exterior solamente por el ordenador, la televisión y los videojuegos en línea, aunque como hemos visto hay muchas clases de hikikomori. Sin embargo, en casos extremos, el hikikomori puede cerrarse incluso a esto y permanecer horas y horas en la misma posición, con la vista en un punto fijo, viviendo de su imaginación.
Efectos en el Hikikomori.
La falta de contacto social de estas personas y el aislamiento prolongado tienen un gran efecto en la mentalidad, con pérdida de habilidades sociales y los referentes morales y de comportamiento necesarios. A menudo, el mundo de la televisión, internet o los videojuegos se convierten en su marco de referencia.
Si el hikikomori finalmente (a menudo después de unos cuantos años) regresa a la sociedad por su propia voluntad, tiene que afrontar el problema de haber perdido muchas de sus habilidades sociales, así como años de estudio, lo que agrava la reintegración. Temen que los demás descubran su pasado como hikikomori, y se muestran vacilantes con la gente, especialmente si son desconocidos.